
El Museo de Arte de Baltimore, en Estados Unidos, fue la sede de una ceremonia que tuvo como objetivo rendir culto a la práctica del tatuaje. En la ocasión hubo charlas, desfiles y discusiones que trataron sobre las raíces históricas y la importancia cultural de esta técnica.
Momentos clave del evento fueron las exhibiciones de Lucas Waither y Jan Bishop. El primero expuso a José, María y el niño Jesús, a quienes tatuó en sus pantorrillas. Bishop, en tanto, mostró las 31 especies de felinos que tiene dibujadas en su brazo.
En los debates, ni los más renombrados tatuadores lograron ponerse de acuerdo. "No es una forma de arte. Es una práctica", dijo Lyle Tuttle, una artista de San Francisco que comenzó a dibujar en 1949 y que tatuó a Janis Joplin y a Cher. Por su parte, Jacci Gresham, la primera mujer negra ampliamente conocida como artista del género, respondió que “el tatuaje es una forma de arte muy permanente”.
La palabra “tatuaje” proviene del término samoano “tátau”, que significa marcar o golpear dos veces (refiriéndose al método tradicional de aplicar los diseños o plantillas). La práctica de esta disciplina surgió en la Euro-Asia de los tiempos neolíticos. Incluso se han encontrado momias tatuadas que tienen 7.000 años de antigüedad.
Fuente: Universia


















